domingo, 27 de mayo de 2012

Extrañar y no admitirlo también es mentir.

Me topé con un poema de este señor y pues sus palabras lo dijeron todo, no siempre puedes volver a comenzar desde donde estabas antes, no siempre tienes la oportunidad de volverlo a intentar; Quizá pocos lo entiendan pero hay que tener mucha valentía para demostrarle a una persona que realmente te conoce perfectamente que le estás mintiendo, puedes mentirle a muchos, puedes mentirle a varios pero no puedes mentirle a quien de verdad sabe quien eres.

Preguntas
¡Escríbeme qué llevas puesto! ¿Es cálido?
¡Escríbeme en qué duermes! ¿Es también blando?
¡Escríbeme qué aspecto tienes! ¿Sigue siendo el mismo?
¡Escríbeme qué echas de menos! ¿Mi brazo?
¡Escríbeme cómo te va! ¿Te respetan?
¡Escríbeme qué andan haciendo! ¿Tienes bastante valor?
¡Escríbeme qué haces tú! ¿Sigue siendo bueno?
¡Escríbeme en qué piensas! ¿En mí?
¡La verdad es que sólo tengo preguntas para ti!
¡Y espero con ansiedad la respuesta!
Cuando tú estás cansada, nada puedo llevarte.
Si pasas hambre, no puedo darte de comer.
Así que estoy como fuera del mundo,
perdido, como si te hubiese olvidado.